Por Erika Cepeda, monitora de investigación y Beatriz Helena Gil investigadora, Congreso Visible

 

A continuación podrá explorar de forma interactiva los datos recopilados por Congreso Visible a lo largo de la Legislatura 2019-2020.

 

 

 

Balance legislatura 2019 - 2020

 

El pasado 20 de junio terminó la legislatura 2019 -2020 en una coyuntura inédita por cuenta de la emergencia provocada por la pandemia de Covid – 19. Con todo, el balance general del trabajo legislativo evidencia la aprobación de dos reformas constitucionales y de varios proyectos, la citación a debates de control político, así como el avance en el trámite de otras iniciativas de ley.

 

Después de un primer periodo (20 de julio a 16 de diciembre de 2019) en el que el gobierno, a pesar de no contar con mayorías contundentes sacó adelante la ley de crecimiento (segunda versión de la reforma tributaria declarada inexequible por vicios de forma) y algunos de sus proyectos anticorrupción, pero también tuvo que sacrificar a su ministro de defensa antes de que le aplicaran la moción de censura[1], el Senado y la Cámara de Representantes se vieron en la necesidad de adaptarse a las nuevas demandas que esta pandemia impuso para adelantar el trabajo legislativo.

 

En general, y a juzgar por los resultados, puede decirse que del Congreso colombiano supo responder para adecuarse al difícil momento y cumplir con su papel de producción legislativa y control político al Gobierno nacional.

 

Y aunque la segunda parte de la legislatura debía empezar el 16 de marzo, la emergencia del COVID-19 impidió las reuniones de más de 50 personas y causó la suspensión de las sesiones presenciales del Congreso. Sin embargo, varias comisiones constitucionales y algunas legales adelantaron sesiones informales de manera virtual, mientras se discutía la legalidad y los mecanismos para sesionar de forma remota. (Ver Las sesiones informales del Congreso antes y con el Decreto 491)

 

Entonces, la segunda quincena de marzo los congresistas se centraron en definir si iban a sesionar de manera presencial, virtual o semipresencial y cómo hacer para que las votaciones virtuales tuvieran legitimidad.

 

La Cámara de Representantes conformó una comisión accidental con congresistas de todos los partidos, encargada del análisis jurídico y técnico de las sesiones virtuales que tuvo el encargo de identificar las alternativas para desarrollar la actividad legislativa de forma virtual y en consecuencia, recomendar lo pertinente teniendo en cuenta los procedimientos y la técnica legislativa consagrados en el Reglamento del Congreso y la normatividad sobre nuevas tecnologías de la información y telecomunicaciones. Con base en sus recomendaciones, las sesiones formales de la Cámara de Representantes dieron inicio a partir del 14 de abril. Además, un decreto presidencial autorizó al Congreso y las otras corporaciones de elección popular a reunirse de forma virtual durante la emergencia decretada por la pandemia.

 

La Comisión Primera de Cámara de Representantes fue la pionera en estudiar y votar iniciativas legislativas de manera remota. La primera iniciativa votada fue la reforma constitucional para crear la región metropolitana Bogotá-Cundinamarca.

 

Durante las primeras sesiones fueron citados varios ministros del despacho, así como otros funcionarios públicos para explicar las medidas y las decisiones tomadas para hacer frente a los desafíos planteados por la Emergencia Económica, Social y Ecológica provocada por la pandemia COVID-19.

 

Pero a pesar que parecía que la virtualidad permitía trabajar de forma eficiente, la polémica entre los parlamentarios se mantuvo, pues algunos sostenían que las sesiones virtuales no eran suficientes para ejercer la labor de contrapeso que debe cumplir el órgano legislativo, de modo que varios congresistas apoyaban la idea de volver a las sesiones presenciales, con las debidas medidas de bioseguridad.

 

En esa oportunidad de nuevo, fue la Cámara de Representantes la que tomó la delantera y aprobó las sesiones semipresenciales en plenaria, con la presencia de la mesa directiva y un vocero por cada uno de los partidos participaban en los debates presenciales en el Salón Elíptico, mientras que el resto de legisladores lo hacían de manera remota.

 

Sin embargo, el experimento debió dejarse a un lado porque uno de los congresistas que había asistido al recinto, José Luis Correa, dio positivo para Covid-19. Esta circunstancia sirvió de argumento a quienes creían que las sesiones debían continuar siendo virtuales, como finalmente ocurrió hasta concluir la legislatura, aunque se mantuvo la presencia de algunos funcionarios en el recinto. No obstante, vale destacar esta experiencia como otro de los intentos del Congreso para sesionar en medio de la crisis de la pandemia.

 

Y aunque la labor legislativa comenzó un mes después de lo previsto, todos los ministros del despacho rindieron cuentas varias veces ante plenaria y comisiones y varias iniciativas de ley y acto legislativo se estudiaron y aprobaron. Finalmente, la ministra del Interior no  convocó sesiones extras a pesar del inicio tardio del periodo legislativo.

 

 

Proyectos de ley

 

Fueron aprobadas dos reformas constitucionales: la cadena perpetua para asesinos y abusadores de niños, y la Región Metropolitana Bogotá- Cundinamarca. También fue aprobado para sanción presidencial el proyecto de Entrenadores deportivos.

 

Serán leyes e la República el proyecto Racionalización trámites, del proyecto que destina recursos del SGP para reforestación en municipios ribereños del río Magdalena; el proyecto de Pago de facturas en plazos justos; el proyecto que prohíbe el Testeo en animales, el del proyecto que regula la Autoridad administrativa de policía y el que establece disposiciones para garantizar el derecho de las personas a desarrollarse en un Ambiente libre de plomo y el que establece medidas para garantizar la Prestación de servicios de salud oncopediátrica o Ley Jacobo, además del proyecto anticorrupción que crea los pliegos tipo. Esto quiere decir que los procesos de contratación pública iban a tener documentos estandarizados para elaborar la contratación pública y así evitar los pliegos sastre, tan comunes en los actos de corrupción.

 

También pasan a sanción presidencial el proyecto de ley Orgánica que reforma el Régimen de las Unidades de Trabajo Legislativo, UTLs; el proyecto que dicta disposiciones en Seguridad vial; el que dicta normas para promover la Inclusión educativa; el que Crea la tasa pro deporte y recreación; el que dicta normas para el Saneamiento en predios ilegales y el que otorga una Amnistía a los deudores de multas de tránsito.

 

De igual forma, aprobó el último debate los proyectos de Estampilla pro hospitales de Antioquia; de Estampilla Universidad de Antioquia y Universidad del Valle; el proyecto de Priorizar servicios públicos en planes de inversión; el del Jeep Willys como patrimonio cultural; el que crea el Consejo Nacional de Planeación Lingüística de Lenguaje de Señas; el que dicta disposiciones sobre Empleo para adulto mayor no pensionado; y el que Favorece la agricultura campesina, familiar y comunitaria.

 

También fue aprobada la celebración de los 450 años de Buga, Valle; el proyecto que reconocen las Pasantías como experiencia laboral; el que dicta disposiciones para la prestación del servicio Transporte escolar en zonas de difícil acceso; el que Autoriza pagos anticipados en toda operación de crédito; y el que Crea el Fondo de Sustentabilidad Pro-Cartagena.

 

De igual manera, aprobó en último debate la Fiscalización recursos del PAE; los 80 años de San Pedro, Sucre; la Participación de entidades territoriales en generación de energía y la ley de Honores a los miembros de las FFAA por la operación jaque.

 

Por falta de tiempo, se quedaron a un debate de ser aprobados algunos proyectos como el que Establece normas sobre servicio exterior; el que Incentiva el uso de la guadua y el bambú; el que creaba la Ley General Fronteriza; el que creaba un Seguro agropecuario; entre otros.

 

También se cayó el proyecto que pretendía crear el programa ingreso solidario para atender las necesidades de los hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad en todo el territorio nacional, en el marco del Estado de emergencia económica, social y ecológica. Se trata del proyecto respaldado por más de medio centenar de congresistas que buscaba ampliar la cobertura y el monto de las transferencias del programa Ingreso solidario hasta alcanzar una renta básica de emergencia.

 

 

Control político

 

Desde el 15 de abril se citaron más de 100 sesiones de debate de control político tanto en plenarias, como en comisiones constitucionales y legales. Como ya se dijo, la mayor parte de estos debates se centraron en conocer las decisiones gubernamentales para enfrentar la pandemia.

 

Se dio especial atención a la situación carcelaria en términos de hacinamiento y de contagios, la situación de contagios en Cali y Cartagena; la bioseguridad para los profesionales y trabajadores del sector salud, el control de precios de los alimentos, las decisiones sobre alivios financieros, servicios públicos, entre otros temas.

 

Los ministros más citados fueron Alberto Carrasquilla, ministro de Hacienda, Fernando Ruiz, ministro de Salud, Margarita Cabello, ministra de Justicia, el ministro de Trabajo, Ángel Custodio Cabrera, así como el Director del DNP, Luis Alberto Rodríguez.

 

 

Algunos debates en plenaria Cámara de Representantes

 

 

Algunos debates en Plenaria de Senado

 

 

 

El balance general sobre el control político que adelantó el Congreso muestra que, aunque se realizaron varias y extensas sesiones con ministros y funcionarios, (Alicia Arango, ministra del Interior señaló que “nunca antes se habían tenido tantas citaciones de control político en un período de tiempo”), estos encuentros fueron más una rendición de cuentas de los funcionarios citados sobre las decisiones tomadas, más que un análisis juicioso de las medidas adelantadas en el marco de la pandemia.

 

Para muchos, la labor del Congreso como contrapeso político del Presidente sí se vio afectada por la necesidad de realizar sesiones virtuales, y porque, en lo que atañe al control de los Decretos de Emergencia Económica no hubo suficiente tiempo para hacerlo, y los reparos de los partidos de izquierda y centro sobre el manejo de la crisis no tuvieron mucho eco. Más adelante publicaremos el balance de este necesario control político a las medidas tomadas por el Gobierno para atender la emergencia.

 

Finalmente, frente a la virtualidad de las sesiones, se vieron ventajas como la regularidad y la intensidad del horario y de los días de trabajo de comisiones y plenarias, que sesionaron desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche y durante todos los días, incluyendo algunos fines de semana, así como la adaptación de herramientas tecnológicas para adelantar el trabajo legislativo; presentar proposiciones y constancias, por ejemplo. Y desventajas como las dificultades en el uso de la palabra, las interpelaciones, las dificultades para amoldarse a la tecnología y las fallas en la conexión.

 

 

 

 


[1] Para conocer un balance del primer periodo de la legislatura 2019 – 2020 ver Los momentos memorables del Congreso en 2019 https://bit.ly/2AtQ9Po