En Colombia las mujeres víctimas de desaparición forzada no tienen un lugar en la historia oficial y no oficial del conflicto armado, aunque son miles las desaparecidas, 4.000 según las estadísticas del Registro Nacional de Desaparecidos.  Nadie las nombra, ni las reivindica, parece como que nunca hubieran existido, nadie se conmueve ni reclama por ellas! 

 

La Fiscalía no investiga los patrones de violencia contra las mujeres desaparecidas, los indicios la desnudez forzada, de abuso o violación sexual sufridas en su cautiverio y a la que son sometidas por ser mujeres-políticas, mujeres-campesinas, mujeres-indígenas, mujeres-guerrilleras, mujeres-estudiantes, mujeres-población civil.  Nadie reivindica su derecho a la justicia y a que la sociedad conozca la verdad y los quién, cómo y por qué de la impunidad y la discriminación estructural sobre los que se siguen cometiendo en centenares, en campos y ciudades hoy día, estos crímenes de lesa humanidad.

 

La primera mujer desaparecida forzadamente en Colombia fue Omaira Montoya, bacterióloga y militante de izquierda, su caso ocurrió el 9 de septiembre de 1979 en medio de operativos militares en el marco del Primer Paro Cívico nacional impulsado por obreros y estudiantes.  Fue detenida en Barranquilla por el F-2  de inteligencia civil adscrito a la Policía, con Mauricio Trujillo su compañero.  Él fue hallado en una base militar, torturado y fue condenado a prisión.  De ella y de su bebé que llevaba en el vientre no se volvió a saber nada. Los autores están libres. Desde entonces miles de mujeres y niñas han sido desaparecidas a la fuerza…

 

El próximo 30 de agosto se conmemoran 25 años de la desaparición forzada, tortura y ejecución sumaria de Nydia Erika Bautista, aunque su cuerpo fue hallado sin ropa interior y torturada según el dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU, la Fiscalía nunca investigó los indicios de alguna forma de violencia sexual.  A pesar de las recomendaciones internacionales, tampoco se han llevado a juicio a los varios militares oficiales y suboficiales del XIII Batallón de Inteligencia y Contrainteligencia de Bogotá y de la III Brigada de Cali que coordinaron y participaron en el crimen y que además cometieron delitos posteriores de fraude a la justicia para encubrir a altos oficiales como se desprende de otras investigaciones judiciales.  Los únicos 4 oficiales y suboficiales investigados, fueron librados de toda responsabilidad por la Fiscalía en el año 2006 y restituidos a su cargo por 3 jueces del Consejo de Estado en marzo de 2011.  Los familiares de la víctima continúan recibiendo hostigamientos por sus intentos de romper la impunidad absoluta.

 

La Fundación Nydia Erika Bautista, continúa en su lucha por obtener la verdad, la justicia y la reparación por Nydia Erika Bautista y por todas las mujeres desaparecidas y víctimas de todo tipo de violencia en el país.

 

VAMOS TODAS Y TODOS AL PLANTON POR LAS MUJERES VÍCTIMAS DE DESAPARICION FORZADA EN COLOMBIA¡