El Congreso de la República aprobó el año pasado la ley 1745 de 2014. Con esta se busca regular los referendos constitucionales que se requieren para la terminación del conflicto armado. No obstante, la norma nada dijo sobre otros mecanismos de participación como la consulta popular o el plebiscito, dejando así sin definir si estos también pueden realizarse bajo el marco de esta nueva ley.

La respuesta que se dé no es menor, sobre todo si se tiene en cuenta que esta disposición es la que permite que los ciudadanos decidan sobre los acuerdos de paz el mismo día de otra jornada electoral.

Entre las muchas declaraciones que se han suscitado –junto a las del Fiscal General y el jefe negociador del Gobierno–, se empezó a pensar que el referendo puede no ser la mejor herramienta para que el Gobierno cumpla con su compromiso de consultar a los colombianos.

Además de que requiere una participación ciudadana amplia que es difícil de lograr, el referendo es un mecanismo que apunta a aprobar o rechazar una norma jurídica precisa. Así fue definido por la ley 134 de 1994 (art. 3). En consecuencia, no parece que bajo esta figura pueda someterse a aprobación popular una política, una intención gubernamental o un acuerdo de paz que por sí solo no arroja efectos jurídicos.

El hecho es que la misma ley 134 de 1994 prohíbe que un plebiscito se vote el mismo día de otra jornada electoral (art.77). Para el caso de las consultas solo dice que deben realizarse dentro de los cuatro meses siguientes a la convocatoria del Senado (art.54).

Resultan entonces dos preguntas: ¿Con la ley 1745 de 2014, que solo habla de referendos, puede hacerse una consulta popular o un plebiscito el mismo día de otra elección? ¿El Gobierno y el Congreso debieron tener en cuenta otros mecanismos de participación en la aprobación de esta ley del año pasado? Queda el debate.