Por: Daniela Moreno, monitora de investigación de Congreso Visible

 

 

Disciplina partidista para las votaciones a las objeciones de la Justicia Especial para la Paz (JEP)

 

En el mes de marzo del presente año, el presidente Iván Duque Márquez presentó seis objeciones a la Ley Estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) que eran sustentadas, según el mandatario, por razones de inconveniencia. Luego de la alocución presidencial donde manifestó su inconformidad con la Ley Estatutaria ya debatida y aprobada por el Congreso de la República y también por la Corte Constitucional, el debate sobre la validez de las objeciones presidenciales a la JEP involucró diferentes análisis jurídicos y políticos sobre las consecuencias en materia de implementación del proyecto de justicia transicional. Al objetar un proyecto de Ley Estatutaria por inconveniencia, la Constitución obliga que las objeciones interpuestas por el presidente sean debatidas democráticamente en el Congreso y se decida su aprobación para lograr la sanción presidencial.

 

 

Proyectado por Daniela Moreno

 

 

Así pues, a finales del mes de abril las objeciones fueron debatidas en la Cámara de Representantes y en el Senado. Si bien las objeciones fueron rechazadas por la Cámara de Representantes, la discusión y votación en el Senado no logró zanjar el debate sobre la aprobación del Congreso a las objeciones del presidente. Si la cámara alta del Congreso hundía las objeciones presidenciales al igual que la Cámara de Representantes, la Ley Estatutaria debía ser sancionada por el presidente sin tener en cuenta las objeciones presentadas por este meses atrás; pero los cálculos matemáticos por parte del partido de gobierno para justificar que la votación de las objeciones en el Senado no tenían validez por falta de quorum en la plenaria, terminaron delegando a la Corte Constitucional la última palabra sobre la validez de las objeciones y su aprobación para implementarlas a la Ley Estatuaria de la JEP. Por ello, es importante analizar cómo coordinaron los partidos políticos su votación en el Senado para obtener el resultado final que rechazó Ernesto Macías.

 

 

 

 

Proyectado por Daniela Moreno

 

 

 

La disciplina de partidos en Colombia

 

 

Partidos a favor Objeciones JEP

Proyectado por Daniela Moreno

 

Desde la aprobación e implementación de la Ley 947 de 2005, más conocida como la Ley de Bancadas, los miembros de cada partido político deben actuar de forma coordinada y votar en bloque con el fin de evitar transfuguismo y asimetría de decisiones al momento de votar proyectos legislativos al interior del partido. Luego de la aprobación de la Ley de Bancadas, los partidos políticos debían establecer las reglas de funcionamiento de las votaciones en sus estatutos para coordinar las decisiones que tomaran en cualquier corporación pública (Congreso, Asambleas Departamentales y Concejos Municipales). Sin embargo, según un balance realizado en el 2016 por Laura Wills Otero, directora del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes, los partidos políticos aún no habían definido las reglas claras de la implementación de la Ley de Bancadas en sus estatutos, por lo cual aún no existían incentivos ni sanciones claras para aquellos congresistas que no votaran conforme a la decisión de su partido. Por tal razón, aún existen votaciones para proyectos de ley en el Congreso que reflejan una fragmentación relativa en cuanto a la unanimidad de votación de un partido.

 

Senadores ausentes de la votación en el Estado

Proyectado por Daniela Moreno

 

Sin embargo, la evaluación de la disciplina partidista en el Senado frente a las objeciones presentadas por el presidente refleja una disciplina contundente por parte de los congresistas. La votación en el Senado arrojó un resultado de 47 votos en contra de las objeciones presidenciales y 34 votos a favor de un total de 108 senadores (de los cuales 14 se declararon impedidos). La matemática del ejercicio arrojaba que siendo 94 los congresistas habilitados para votar, el quorum necesario para determinar el resultado serían 48 votos. Sin embargo, los partidos de oposición argumentaban que el total de senadores no eran 108 sino 107 dada la inevitable (pero para ese momento aún indefinida) anulación de la curul de la congresista Aída Merlano (perteneciente al Partido Conservador), por lo cual el quorum necesario para tomar una decisión sería de 47, resultado que fue obtenido al final de la sesión pero que fue rechazado por el presidente del Senado, Ernesto Macías. Hubo 8 congresistas ausentes durante la votación que estaban habilitados para votar pertenecientes al partido de la U y al partido Cambio Radical. Hubo 14 senadores declarados impedidos para votar las objeciones pertenecientes a los partidos: Unidad Nacional, Cambio Radical, Centro Democrático, Partido Conservador, Partido FARC. Además de los impedimentos, las ausencias por parte de varios senadores pertenecientes a las bancadas que votaron contra las reformas a la JEP sirvieron como estrategia para la bancada a favor de las objeciones para determinar una menor cantidad de senadores en el recinto que formaran el quorum y mayor posibilidad de votos a su favor. Es importante comprender que el número de congresistas impedidos ayuda a determinar la cifra necesaria para establecer el quorum en la votación, por lo cual tener mayor cantidad de senadores impedidos reducía el quórum necesario para que las objeciones fueran admitidas. Por ello, es importante analizar cómo votaron dichos partidos políticos y cómo obtuvieron ese resultado a pesar de las condiciones cuantitativas que se presentaron durante la votación.

 

 

La disciplina de partido en la votación a las objeciones en el Senado

 

Disciplina de Partido en la votación a las objeciones en el Senado

Proyectado por Daniela Moreno

 

El comportamiento partidista demuestra que los congresistas votaron en bancada, y quienes no votaron, fueron declarados impedidos o se encontraba ausentes del debate. Sin embargo, como lo ilustran las gráficas, la disciplina partidista fue visible en el comportamiento de los partidos declarados partidos de gobierno, partidos de oposición e independientes. Las coaliciones formadas en el Senado para votar las objeciones fueron organizadas y disciplinadas de forma tal que los partidos que las componían votaran en bancada. Pero ¿por qué debería importar la disciplina partidista en la votación de un proyecto de Ley? Importa bastante para comprender la composición y la coordinación ideológica con la que los congresistas que pertenecen a un partido se alinean al mismo para representar sus intereses. Es difícil saber si un partido político de forma unánime se encuentra a favor o en contra de temas relacionados con la implementación de los acuerdos de paz, si sus congresistas votan de forma incongruente y diversa en cada debate.

 

 

La importancia de la disciplina de partido en las votaciones del Congreso

 

Pese a que el Congreso colombiano no se ha caracterizado por la disciplina partidista de sus representantes, existen temas coyunturales que definen y dividen la orientación política de los partidos y permiten que sus integrantes se alineen más o menos con el corpus ideológico del movimiento. La disciplina de partido para la votación a las objeciones de la JEP fue contundente y relevante para analizar qué condiciones políticas y proyectos legislativos permiten una mayor o menor disciplina de partido en el Congreso. La Corte Constitucional admitió la objeción de la oposición en el Senado sobre el resultado final de la votación, arguyendo que el quorum sí se cumplió debido a la ausencia de la Aída Merlano por no ocupar la curul debido a la investigación que se encontraba en proceso por compra de votos. Sin embargo, es importante resaltar que cualquier tema vinculado directa o indirectamente con los acuerdos de paz arroja una división política clara y contundente en el Congreso entre los partidos políticos. Todos los temas relacionados con la implementación de los acuerdos de paz marcan una mayor solidez ideológica al interior de los partidos que se refleja en la forma en que votan en ambas cámaras del Congreso.

 

¿Qué características deben tener las Bancadas?

Proyectado por Daniela Moreno

 

 

Entre más disciplinados sean los miembros de un partido político al votar en bancada, más claras son las ideas políticas que dicho partido político pretende representar en el Congreso. Los partidos que definen su posición como partido de gobierno o partido de oposición suelen tener una votación más coherente y planeada al momento de respaldar o rechazar una iniciativa propuesta por el gobierno. Sin embargo, los partidos declarados independientes oscilan entre una relativa libertad al momento de votar en bancada a favor de la iniciativa del gobierno, y rechazar tajantemente sus proyectos de ley. Si bien declararse partido de gobierno, partido de oposición o independiente puede ubicar a los movimientos políticos en cierta dirección ideológica, el poco orden al interior de estos y los pocos acuerdos sobre la votación en bancada pueden reflejar una fragmentación ideológica de los partidos y, por ende, una representación política vulnerable a mantenerse estable a los intereses que dice respaldar para un electorado particular. En el caso de las objeciones a la Justicia Especial para la Paz, el único senador que votó en contravía a la decisión de su partido fue Jonathan Tamayo (Manguito) de la Lista de la Decencia, quien desde el comienzo de la legislatura demostró más simpatía por el Centro Democrático que por su partido. A pesar de la votación incoherente del senador, los congresistas que estuvieron presentes en el debate votaron de forma coherente con la directriz y posición que cada colectivo tuviera entorno a los acuerdos de paz.

 

La votación en bancada acordada en los estatutos de los partidos políticos describiendo las reglas e incentivos concretos para evitar el transfuguismo y la irregularidad al momento de votar, evitaría la permanencia de congresistas en partidos con posiciones particulares que no están representando al momento de votar en nombre de su partido en una iniciativa legislativa. Esto permitiría a la vez una mayor coherencia entre los miembros de un partido y los ideales de este en ejercicio democrático en el Congreso, y una mayor confianza del electorado en la representación de sus intereses por todos los miembros que hacen parte del partido político con el cual se identifican.