Por: Daniela Moreno Martínez. Monitora de investigación Congreso Visible.

 

El 21 de noviembre de 2019 diversos sectores de la sociedad colombiana se unieron en un Paro Nacional cuyo objetivo era manifestar diferentes inconformidades y reclamos dirigidos, en principio, al Presidente de la república, Iván Duque. Sin embargo, las manifestaciones contra el paquetazo de reformas del gobierno no eran los únicos argumentos por los cuales las personas parecían motivadas a salir a la calle y protestar el 21 de noviembre. Comprender y enlistar las causas del Paro Nacional en una agenda de puntos aun es un reto para los voceros del Paro e incluso para los propios manifestantes que siguen recorriendo las calles de las ciudades principales de Colombia. Una situación común entre todas las entrevistas que los periodistas de los medios de comunicación han encontrado es que las motivaciones de los ciudadanos para salir a marchar tienen todos los tonos, colores, y razones posibles que pueden existir en una sociedad con un alto índice de desigualdad y un descontento social que va en aumento. Las razones del Paro Nacional pasan por la falta de implementación a los Acuerdos de Paz, el asesinato de líderes sociales, la falta de representación de los partidos políticos en el Congreso, la Ley de financiamiento, la reforma laboral, y la reforma pensional, entre otros. A pesar de la diversidad de motivaciones, el Comité Nacional del Paro -una organización de voceros conformada por varios de los manifestantes que han participado en las protestas desde el 21 de noviembre- logró establecer una agenda de 13 puntos sobre los cuales se comenzará un diálogo con el gobierno nacional sin intermediarios ni partidos políticos. 

 

Varios miembros del Congreso de la República se han pronunciado recientemente para dar sus impresiones sobre los argumentos que inspiraron el Paro Nacional y su rol como institución al servicio de la representación de los intereses de los colombianos. El 27 de noviembre, varios senadores se reunieron con el Comité Nacional del Paro con el fin de adelantar ejes temáticos sobre los cuales los partidos podrían presionar en el Congreso para solucionar las preocupaciones ciudadanas presentando proyectos de ley (El Espectador, 2019). El Presidente del Senado, Lidio García, le pidió al gobierno nacional escuchar a los voceros del Comité Nacional del Paro y se comprometió a trabajar de forma mancomunada con los voceros del Paro para adelantar una agenda legislativa con los intereses que reclaman los manifestantes (Senado de la República, 2019). Finalmente, se concertó que los partidos políticos adelantarían una reunión con sus respectivas bancadas para encontrar soluciones y fijar posiciones con base en la agenda de puntos propuesta por el Comité Nacional del Paro (Senado de la República, 2019).

 

A pesar del diálogo entre el Congreso y los voceros de Paro Nacional, es importante analizar por qué la sociedad civil está tramitando sus preocupaciones a través de movilizaciones masivas que se dirigen directamente al Presidente de la república sin buscar que sus necesidades se tramiten a través del proceso institucional de una democracia representativa. Las movilizaciones sociales que hoy circulan por diferentes ciudades de Colombia no pretenden ser apropiadas por ningún partido o líder político; todo lo contrario, los repertorios de acción colectiva y las manifestaciones públicas de inconformidad no han procurado ser tramitadas por vía institucional ni acudiendo a que algún partido político las represente. Lo que hoy circula por distintas ciudades y municipios de Colombia es el ejercicio de la democracia directa. Los sectores que han hecho ejercicio de la protesta no han buscado la representación de algún partido político ni la vocería de un líder político tradicional para encontrar aprobación o legitimación en los reclamos sociales, económicos y políticos que exigen.

 

La literatura en Ciencia Política especializada en partidos políticos y representación sustenta que los partidos políticos son aquellos colectivos encargados de recoger los reclamos, intereses y necesidades expresadas por diferentes sectores sociales y representar dichas preocupaciones en el Congreso. Los partidos políticos son los actores más importantes en una democracia representativa (Gunther y Diamond, 2001; Mainwaring y Scully, 1995; Sartori, 2008; Wills-Otero, 2015). El trabajo de los partidos políticos en el Congreso también involucra hacer control político y ejercicio de oposición al gobierno de turno, por lo cual el Congreso no solo tiene la función de ser el foro de debate democrático y deliberativo por excelencia donde se aprueban proyectos de ley presentados por el jefe de gobierno, sino que también sirve para ser el contrapeso a la figura presidencial. Desde la posesión de Iván Duque en agosto de 2018, el Congreso de la República ha funcionado como un contrapeso al poder del ejecutivo. El balance de la primera legislatura del Congreso (2018-2019) realizado por Congreso Visible, evidenció que el gobierno no logró obtener mayorías sólidas y estables para sacar adelante la agenda política que comenzó a tramitar desde que llegó al poder. Por el contrario, el Congreso hundió las objeciones a la JEP presentadas por el Presidente, hundió la reforma política y la reforma a la justicia (El Espectador, 2019). Adicionalmente, el primer año de mandato del Presidente se caracterizó por los múltiples debates de control político adelantados por el Congreso a los ministros de su gabinete, y por las mociones de censura promovidas desde los partidos políticos de oposición e independientes al Ministro de Hacienda, Ministro de Defensa y a la Ministra de Transporte (El Espectador, 2019), logrando presionar exitosamente la renuncia del Ministro de Defensa, Guillermo Botero.

Confianza en partidos políticos y Congreso Nacional 2018 Observatorio de la Democracia

Según un sondeo realizado por el Observatorio de la Democracia de la Universidad de Los Andes en 2018, el 55.9% de los encuestados no confía en el Congreso de la República, el 20.1% es indiferente, y el 23.9% confía en esta institución (Observatorio de la Democracia, 2018). Por otro lado, según el Observatorio en 2018 el 69.4% de los colombianos no confiaba en los partidos políticos, el 17.3% era indiferente, y sólo el 13.3% les daba un voto de confianza (Observatorio de la Democracia, 2018). Estas cifras demuestran los problemas de credibilidad y legitimidad que atraviesan los partidos políticos y el Congreso colombiano. Según la percepción ciudadana, no hay confianza en que los partidos políticos canalicen sus intereses en proyectos de ley que solucionen sus preocupaciones y tampoco creen que el Congreso sea necesariamente el lugar donde mejor se resuelven los problemas políticos, económicos y sociales. Dichas cifras podrían ser una hipótesis sobre el por qué la sociedad civil prefiere movilizarse de forma autónoma y sin la pretensión de que un canal político intermedio la represente. A pesar de la desconfianza ciudadana, entre 2018 y 2019 las instituciones políticas como el Congreso de la República y la Corte Constitucional han demostrado ser un contrapeso a la agenda política del Presidente[1].

 

La coyuntura sugiere que las movilizaciones sociales no tienen un vínculo directo con los partidos políticos. Por el contrario, el Paro Nacional busca participar directamente en democracia y auto-representarse sin la necesidad de un partido político que les de voz o legitimidad a sus reclamos. Una primera lectura de la coyuntura política remite a comprender que los partidos políticos no gozan de confianza por parte de los colombianos, por lo cual no sirven como un mecanismo eficiente que les permita resolver sus preocupaciones a través del debido proceso institucional. Los ciudadanos perciben una desconexión entre sus intereses y la labor legislativa de los congresistas y, por tanto, es imperativo que el Congreso reactive sus bases electorales y sepa restructurar su agenda en pro de las demandas de la ciudadanía. El Congreso debe acompañar al Comité Nacional del Paro en la construcción de una agenda mancomunada sobre las preocupaciones e intereses que los partidos políticos han fallado en representar. Sin embargo, la agenda que se adelante entre el Comité y el Congreso, no debe sustituir el ejercicio de democracia directa entre la sociedad civil y las exigencias presentadas al Presidente de la república. Una cosa es el diálogo entre el Congreso y el Comité Nacional del Paro para reactivar la conexión entre los partidos y los ciudadanos, y otra diferente son las exigencias que varios sectores de la sociedad le están presentado directamente al Presidente. En el primer caso, el Congreso debe escuchar al Comité del Paro para construir una agenda política donde los partidos políticos escuchen a la gente y sirvan para canalizar sus intereses; pero en el segundo, la labor del Congreso debe ser acompañar las movilizaciones sin comprometer la representación directa que está busca la ciudadanía con el Presidente. Es decir, el Congreso no debe cohibir ni cooptar la expresión saludable de unas manifestaciones que son normales en una democracia participativa y plural. Ahora bien, la representación de los intereses ciudadanos a través de los partidos políticos no implica la imposibilidad de eventuales movilizaciones civiles, pues aun cuando los ciudadanos se sienten representados por los partidos, es saludable que en una democracia el electorado se pronuncie de forma directa.

 

La eficiencia de canales de representación como el Congreso no implica que la ciudadanía no pueda manifestarse incluso cuando esta institución legisla a favor de los intereses ciudadanos. Un estado social de derecho que contiene activismo del Congreso, donde el ejecutivo escucha las peticiones de sus ciudadanos de manera directa, y donde la sociedad civil se manifiesta para expresar sus descontentos y preocupaciones, es la verdadera representación de una democracia eficiente, plural y saludable.

 

 

Referencias:

 

El Espectador (2019). Comité del paro y senadores analizarán conjuntamente temas de agenda legislativa. En El Espectador. Encontrado en: https://www.elespectador.com/noticias/politica/comite-del-paro-y-senadores-analizaran-conjuntamente-temas-de-agenda-legislativa-articulo-893222

 

El Espectador (2019). Los más y los menos de la primera legislatura de Duque. En El Espectador. Encontrado en: https://www.elespectador.com/noticias/politica/los-mas-y-los-menos-de-la-primera-legislatura-en-el-mandato-duque-articulo-867216

 

Gómez, G (2919). Tres en línea. Las derrotas del gobierno del presidente Iván Duque Márquez. En El Espectador. Encontrado en: https://www.elespectador.com/noticias/politica/tres-en-linea-las-derrotas-del-gobierno-del-presidente-ivan-duque-marquez-articulo-890058

 

Revista Semana (2019). La nueva ola verde: así fue su triunfo electoral en todo el país. En Revista Semana. Encontrado en: https://www.semana.com/nacion/articulo/alianza-verde-logra-alcaldias-en-toda-colombia/637992

 

Senado de la República (2019). Presidente del Congreso allana camino al Comité Nacional del Paro. Encontrado en: http://www.senado.gov.co/index.php/prensa/lista-de-noticias/545-presidente-del-congreso-allana-camino-a-comite-nacional-de-paro

 

Gunther, R y Diamond, L. “Types and Functions of Parties”, en Diamond, Larry y Richard Gunther (eds). 2001. Political Parties and Democracy, Baltimore: John Hopkins University Press: 3-39.

 

Mainwaring, Scott y Timothy Scully (eds). 1995. Building Democratic Institutions: Party Systems in Latin America, Stanford: Stanford University Press, pp. 1-36

 

Wills-Otero, Laura. 2015. Latin American Traditional Parties, 1978-2006. Electoral Trajectories and Internal Party Politics, Ediciones Uniandes, pp. 47-78.

 

Observatorio de la Democracia (2018). Democracia e instituciones: Confianza en los partidos políticos. Encontrado en: https://obsdemocracia.org/temas-de-estudio/democracia-e-instituciones/?question_id=11284#js_topic_graphic

 

Observatorio de la Demoracia (2018). Democracia e instituciones: Confianza en el Congreso ncional. Encontrado en: https://obsdemocracia.org/temas-de-estudio/democracia-e-instituciones/?question_id=11282#js_topic_graphic

 

Sartori, G (2008). Partidos y Sistemas de Partidos. Marco para un Análisis. Madrid: Alianza Editorial, pp. 157-170.

 

Dahl, R (1989). Democracy and its critics. New Heaven: Yale University Press.

 

[1] El Congreso de la República no aprobó las Objeciones a la JEP, no aprobó la reforma política ni de justicia que el gobierno estaba tramitando ante el legislativo. Por otro lado, la Corte Constitucional respaldó las consideraciones del Congreso cuando este alegó que tuvo las mayorías necesarias en las votaciones en el Senado por las objeciones a la JEP, y además tumbó la Ley de financiamiento presentada por el Gobierno por vicios de procedimiento.